Se publicó el 12 de octubre de 2016

Más de 16.000 hispanos y latinos en Estados Unidos participan en el primer estudio de su especie, el Estudio de la Salud de la Comunidad Hispana/Estudio de los Latinos, o SOL.

El proyecto se lazó hace una década, subvencionado por los Institutos Nacionales de la Salud. Científicos en el Bronx, Chicago, Miami y San Diego han recopilado información sobre diabetes, presión arterial alta, obesidad y otros factores de riesgo de enfermedad del corazón y ataque cerebral.

El doctor Gregory Talavera es el investigador principal en el centro de investigación en San Diego. Dijo que la decisión de los Institutos Nacionales de la Salud de subvencionar el proyecto en el año 2006 fue, en gran parte, por los cambios demográficos en el país. Para entonces, los hispanos y latinos estadounidenses eran la minoría más grande en el país. Pero la información de salud de ellos era escaza, y la mayoría que existía, era sobre los mexicoamericanos.

“El otro impulso para este estudio fue el reconocimiento que la población latina viviendo en Estados Unidos—inmigrante, indocumentada, segunda, tercera, cuarta generación – estaba evolucionando en cuanto a su herencia. Sabíamos que individuos de herencia mexicana era la gran mayoría –principalmente en el sur de Texas –pero existía un creciente reconocimiento que los individuos de herencia dominicana, herencia puertorriqueña y herencia cubana, era también importante estudiar. Y que no todos compartían los mismos perfiles de factores de riesgo, como ha demostrado nuestros hallazgos”.

Talavera dijo que la dependencia federal también quería llegar a conocer más sobre un concepto, en el contexto de enfermedad cardiovascular, conocido como “la paradoja hispana”. A pesar que los hispanos en Estados Unidos tienden, a comparación con los blancos, a tener ingresos más bajos, menos educación y tasas más altas de diabetes, obesidad y falta de control de la presión arterial alta, viven más años.

“Querían determinar si era real, y si era real, si se debía a la genética, el comportamiento o las diferencias biológicas”.

Los hallazgos sobre los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular han preocupado a la doctora Martha Daviglus, profesora en la universidad de Illinois en Chicago y la investigadora principal en el centro de esa ciudad. En un estudio que dirigió, Daviglus y sus colegas encontraron que aproximadamente el 80% de hombres hispanos y el 71% de mujeres hispanas tenían por lo menos una condición que puede conllevar a problemas cardiovasculares.

“En general, la población hispana es una población joven, y si esta proporción ya tiene un factor de riesgo principal, te puedes imaginar lo que pasará en el futuro, ¿verdad? Porque sabemos que estos factores de riesgo están asociados con enfermedad”.

Los resultados sobre las tasas de diabetes y obesidad han sido importantes.

El doctor Robert Kaplan, un profesor del departamento de epidemiología en la Albert Einstein College of Medicine, dijo que las estadísticas muestran que hay una proporción muy alta de hispanos que tienen obesidad extrema. El investigador principal del centro en el Bronx dijo que las cifras muestran que cuando llegan a su cuarentena, muchos de ellos tienen presión alta y diabetes, condiciones que también pueden conllevar a enfermedades cardiovasculares.

“Se supone que les quedan 30 años más de vida. Con frecuencia, esos son los años en los que crían a sus familias, y tienen su más alta productividad. ¿Qué representa esto para el futuro?”

Kaplan dijo que la información de SOL permitirá que los investigadores entiendan, por primera vez, que es lo que le espera a esos hispanos en el future.

Eso es importante para Jaime Melian, un participante del estudio del sur de Florida. La información que ha recibido le ha motivado a comer más frutas y verduras y hacer ejercicio. Melian, quien es obeso, ha perdido unas 10 libras.

“Ir al estudio SOL me ha ayudado tanto a entender y comprender que es lo que es vivir una vida buena, y saludable”.

Este es American Heart Association News.