La mayoría de estadísticas de salud de hispanos y latinos estadounidenses son preocupantes. Los adultos tienen tasas altas de diabetes, muchos no tienen controlada la presión arterial alta y los niños tienen altas tasas de obesidad.

Ana Villalva y Marco Antonio Peña, una pareja en Phoenix, están conscientes de esos problemas. No quieren ser una estadística. Los Peña y sus seis hijos juntos han hecho cambios saludables. Comen más frutas y verduras, y hacen ejercicio.

Ana dijo que cada quien tiene su forma de comer, pero “como más balanceado. A veces que nosotros con mi esposo pues sí comemos todavía la tortilla. Pero yo ya como, por ejemplo, menos. Antes me comía hasta 6, 7 en la mañana en el almuerzo, y unas 7 al mediodía. Pero Ahora ya no. Ahora ya nada más son como dos y dos.

La familia cambió sus hábitos porque Maryflor, quien tiene 14 años, aumentó mucho de peso. Se le diagnosticó presión arterial alta, y colesterol alto. Marco se sintió culpable porque él era quien preparaba la mayoría de las comidas.

Maryflor se comprometió a mejorar su salud desde un principio. Perdió 9 libras después de una conversación franca con su pediatra.

“Ella me dijo, que en serio, tenía que perder peso. Su voz y sus palabras quedaron grabadas en mi mente y pensaba en eso”.

También temía desarrollar diabetes.

“Ese fue uno de los motivos porque también quería perder peso”.

El pediatra endocrinólogo Micah Olson fue el médico que trató a Maryflor en el consultorio Cardiometabolic Assessment Research and Education Clinic en el Phoenix Children’s Hospital. Olson dijo que la adolescente y su familia iban por buen camino antes de su primera visita.

“Ese fue un gran marcador para su éxito. Si la familia está motivada, lograrán los cambios, sin importar lo que se les diga”.

Ahora, Maryflor quiere compartir sus recetas saludables con su hermano Toño, para ayudarle a perder peso.

“Hacer sándwiches con tomates, lechuga, espinaca y algas y aguacate. Y también los batidos, como de mango y fresas. Por lo general, eso sabe muy, muy rico”.

La estudiante de noveno grado, quien quiere ser diseñadora de modas, ahora está más contenta porque puede ponerse ropa que antes no podía. Para su quinceañera la primavera que viene, tiene planes de ponerse un vestido morado y plateado.

Este es American Heart Association News.