Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

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Los resultados de un estudio nuevo indican que la cirugía bariátrica en adolescentes excesivamente obesos podría reducir el riesgo de infarto y ataque cerebral entre aproximadamente 40 % y 50 % — y podría sostener ese menor riesgo por lo menos cinco años.

Los investigadores encontraron que los beneficios de la cirugía para reducir el tamaño del estómago podrían superar las inquietudes principales que la conllevan, como por ejemplo, los riesgos de la operación en sí; el gasto; el desgaste emocional; el compromiso de llevar un estilo de vida nuevo, y las consecuencias a largo plazo que aún se desconocen.

“Creo que este estudio muestra que, para aquellos que son extremadamente obesos y que tienen un riesgo alto de tener un evento cardiovascular, la cirugía bariátrica podría ser un procedimiento de vida o muerte”, dijo Justin Ryder, el investigador principal y profesor adjunto de pediatría del Centro Médico de la Universidad de Minnesota en Minneapolis.

El estudio se presentó el viernes en Nueva Orleans en el congreso científico de Epidemiología y Estilo de Vida de la American Heart Association.

Los estudios bariátricos previos consideraron factores como el impacto de reducir la presión arterial o el colesterol. El foco exclusivo de este estudio fue  predecir la posibilidad de tener un evento cardiovascular, dijo Ryder.

“En pediatría, tenemos este reto: Podemos medir factores de riesgo todo lo que queramos, pero sólo porque alguien de niño tiene factores de riesgo de una enfermedad, no quiere decir que en su adultez desarrollará la enfermedad”, dijo.

“Queríamos ir más allá de los factores de riesgo y tomar en cuenta eventos en el contexto de lo que podría ocurrir con intervenciones. ¿Están en riesgo estos niños que tienen obesidad excesiva? Sí. Queríamos saber cuál es ese riesgo y si la cirugía, que produce una reducción significativa de peso, afecta esos riesgos. La respuesta es sí”.

El doctor Paul Poirier — presidente del grupo que en 2011 publicó el informe de la American Heart Association sobre la cirugía bariátrica y los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular — dijo que ya se ha convencido que el procedimiento beneficia a los adolescentes con obesidad extrema “porque no hay nada más que la cirugía que les devolverá la vida”.

En cuanto a qué impacto tiene este estudio sobre su opinión, “Es bueno tenerlo, pero no fundamentaría mi decisión en eso”, dijo Poirier, un cardiólogo y profesor en la Universidad Laval en Canadá. Poirier no participó en el estudio.

Los participantes de la investigación son parte del estudio Teen-Longitudinal Assessment of Bariatric Surgery (Teen-LABS), un estudio diseñado para evaluar, en los adolescentes, la utilidad y la seguridad de la cirugía bariátrica a corto y a largo plazo.

Los investigadores  se centraron en 215 adolescentes de 13 a 19 años con un promedio de índice de masa corporal de 53. Eso equivale, por ejemplo, a que una persona que mide 5 pies pese 271 libras. (El rango de obesidad comienza con un IMC de 30, o el equivalente a que una persona que mide 5 pies pese 153 libras. La medida de obesidad extrema empieza a partir de la medida de 40, o el equivalente a que una persona que mide 5 pies pese 204 libras.)

Los investigadores calcularon el riesgo de tener un evento cardiovascular en 30 años, como por ejemplo un infarto o un ataque cerebral, para cada participante antes y después de tener la cirugía bariátrica, la que redujo su IMC a casi cuarenta. Los investigadores también calcularon el riesgo en intervalos anuales hasta 5 años después.

Ellos encontraron que:

— Se esperaba que 8 % tendría un evento sin cirugía dentro de 30 años, esto se redujo a 4 % después de la cirugía. Considerando que hay aproximadamente 5 millones de adolescentes que están excesivamente obesos, eso podría significar que 200.000 personas pueden evitar la muerte o las consecuencias emocionales y económicas de sufrir un evento.

— El riesgo más bajo se sostuvo por los próximos 5 años. No existe información para calcular una proyección de más duración.

Además de bajar de peso, los pacientes tienden a tener una mejor calidad de salud y una disminución en esas condiciones que conllevan a ataque cerebral y a eventos cardíacos, como por ejemplo la presión arterial alta y la diabetes, dijo Ryder. Y a la vez, dijo, reducen la dependencia en medicamentos que controlan esas condiciones.

El estudio toma en cuenta que aproximadamente la mitad de los niños aumentará de peso cada año durante los 5 años de proyección.

“Para obtener resultados concretos, necesitamos seguir a estos adolescentes por varias décadas”, dijo.

Ryder dijo que el manuscrito del estudio pronto se presentaría para publicación.

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